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Avance revolucionario en cerebros electrónicos febrero 18, 2007

Posted by Eze Calviño in Future, Trends.
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Los invito a leer la siguiente nota que escribió ayer Ariel Torres en su habitual columna de los sábados en el diario La Nación.

Soy de destinar tiempo, a menuno, a tratar de visualizar hacia donde evolucionará el contexto actual con miras a detectar eventos disruptivos que generen nuevas oportunidades de negocio… Y creo que esta nota sirve de materia prima para dicho ejercicio prospectivo.

Estamos en la prehistoria de la computación. Aunque el avance parece abrumador y aunque nos maravillan el DVD, el MP3 e Internet, la tecnología digital está en sus inicios. Lo que tenemos es apenas un puñado de puntas de flecha talladas en pedernal. Para ser precisos, en silicio, el material que se ha usado durante los últimos 40 años para fabricar cerebros electrónicos, los componentes clave de la tecnología moderna.

Los cerebros electrónicos (técnicamente, microprocesadores) funcionan sobre un principio muy sencillo. Sus transistores, hechos hasta ahora de silicio, pueden adoptar sólo dos estados: con carga eléctrica o sin ella. Si hay carga, le asignamos el valor uno; si no, el cero. Si tenemos unos y ceros, podemos construir un sistema numérico (binario, en este caso). Y si tenemos un sistema numérico, entonces podemos ejercer la matemática.

Es verdad que la matemática binaria es complicada, pero la posibilidad de representar unos y ceros desde las entrañas de un chip dio origen a la era de la información, la PC, Internet, los discos compactos, la música MP3, el DVD y las nuevas cámaras sin rollos. Una foto digital no es sino una extensa lista de unos y ceros.

Un microprocesador de última generación es más pequeño que una estampilla y contiene unos 410 millones de transistores. Parece mucho, pero esa cifra pronto se duplicará.

Los investigadores de IBM e Intel han reemplazado parte del silicio de los chips por hafnio para lograr una mayor densidad de componentes en cada chip. Ahora son capaces de colocar 30 millones de transistores en la cabeza de un alfiler.

Si bien ya existen formas más avanzadas de hacer informática (como las computadoras cuánticas), la tecnología del silicio está probada y sus líneas de producción funcionan tiempo completo.

Para mantener satisfecha la demanda, esas fábricas deben poder actualizarse para fabricar microchips más veloces prácticamente de un día para el otro. La respuesta, según las investigaciones de IBM e Intel, está en empezar a usar metales. Lo mismo hizo la humanidad 5000 años atrás, al salir de la Edad de Piedra.

Más delgado que un pelo

Poco a poco, la industria ha ido reduciendo el tamaño de la parte del transistor que determina si hay o no carga eléctrica, llamada “compuerta” (gate, en inglés). Cada nueva generación de chips se denomina según el tamaño de esa compuerta: los actuales usan tecnología de 65 nanómetros; un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro y se abrevia “nm”. Ahora, reemplazando parte del silicio por hafnio, se podrán crear chips con tecnología de 45 nm. Eso es mil veces más delgado que un pelo humano.

Con componentes más pequeños y un par de problemas técnicos resueltos gracias al hafnio, los nuevos micros poseerán 800 millones de transistores y entre el 20 y el 40% más de potencia, según dijo a LA NACION el ingeniero Marcelo Bertolami, gerente de marketing para el Cono Sur, de Intel. La empresa tendrá lista su primera fábrica de microprocesadores de 45 nm en la segunda mitad de 2007. IBM y el grupo de empresas con las que ha llevado adelante sus desarrollos (AMD, Sony y Toshiba) llegarán un poco después, en 2008.

Es el primer gran cambio en 40 años de fabricar chips, pero no será el último. Por ejemplo, Intel mostró la semana última la primera supercomputadora en un solo chip. El prototipo posee 80 núcleos (los micros actuales tienen uno, dos o cuatro) y es capaz de realizar un millón de millones de operaciones de coma flotante por segundo. Técnicamente, un teraflops. Suena hermético, pero la siguiente comparación echará luz sobre la magnitud del logro.

Hace once años, Intel construyó otra máquina de igual potencia, pero aquélla usaba 10.000 chips, ocupaba 185 metros cuadrados y consumía 500 kilovatios (el equivalente a unas 8300 lamparitas de 60 vatios). La nueva cabe en un chip y consume tan sólo 62 vatios.

Intel no lo sacará a la venta, pero este centro de cómputos de bolsillo anuncia una nueva generación de aplicaciones hasta ahora imposibles. Por ejemplo, podremos hablar con nuestra computadora, como en las películas de ciencia-ficción, o hacer búsquedas no ya por palabras, sino por imágenes. ¿En cuánto tiempo? “Se está hablando de un horizonte de 5 a 10 años para comercializar micros de 10 a 100 núcleos”, adelanta Bertolami.

Comentarios»

1. MAB - febrero 20, 2007

Interesting…


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